domingo 14 de junio de 2009

Jugándosela al karma

Es sabido que después de la muerte el alma se reencarna de nuevo, comenzado una nueva vida en la que, en condiciones normales, nada se recordará de las vidas anteriores.

De todos modos, este paso de una vida a otra no se empieza por completo de cero. Arrastramos a través de la reencarnación un karma por el cual lo bien que nos salga la reencarnación dependerá de cómo nos portemos en esta vida. Así, por ejemplo, si en esta vida somos malvados banqueros que disfrutamos viendo cómo nuestros clientes hipotecan sus pisos para luego perderlos por no haber podido pagar la hipoteca, tenemos muchas papeletas para que en la próxima vida nos embarguen a nosotros el piso.

Hay, a pesar de lo dicho antes, condiciones especiales en las que esta especie de amnesia por la cual no recordamos las vidas pasadas puede ser parcialmente anulada. A través de esta brecha en el destino, Reincarnation Bank, el banco de las reencarnaciones, nos da la oportunidad de hacerle una jugarreta al karma. Este novedoso "banco" nos da la oportunidad de realizar ahora un ingreso en una cuenta a la que podremos acceder en nuestras vidas futuras. Cuenta en la que, además de lo ingresado, dispondremos de los intereses generados a lo largo del tiempo.

De ese modo podremos, sin miedo a castigos por parte del destino, ganar malamente dinero a espuertas en esta vida dejando parte de él ingresado para que, cuando nos reencarnemos en otra vida, nos beneficiemos del fruto de nuestra iniquidad en esta.

Este artículo es, por supuesto, una mofa. El negocio, disfrazado de banco, en cuestión, me temo, no.

lunes 1 de junio de 2009

Privatizar ganancias, nacionalizar pérdidas

El Gobierno estadounidense proporcionará al fabricante de automóviles 30.100 millones de dólares para reestructurarse. El presidente de EE UU, Barack Obama, tiene previsto explicar la decisión este mismo lunes, y poco después, el presidente de General Motors, Fritz Henderson, anunciará que la empresa se ha visto forzada a recurrir a la quiebra al no contar con el apoyo del suficiente número de acreedores para reestructurar su deuda (...)

Según explicó la Casa Blanca, la reestructuración significará la creación de "una nueva General Motors" que comprará "sustancialmente todos los activos de la vieja GM que necesita para implementar su plan de negocios". A cambio, el Gobierno estadounidense "renunciará" a recuperar la mayoría de sus préstamos.



Nos dijeron que en el sistema capitalista era justo porque si bien el capitalista podía obtener grandes beneficios, a cambio correría con las pérdidas, si estas ocurrieran. Nos dijeron que había un equilibrio entre posibles beneficios y posibles pérdidas y que en ese equilibrio se movían los capitalistas, unos con fortuna, otros no tanto.

Ahora nos dicen que esto, esto y esto no es el auténtico capitalismo, que el verdadero capitalismo está por venir y que merece una oportunidad que aun no ha tenido.

Nos lo dicen los mismos que hasta ayer se reían de quienes aseguraban que el verdadero comunismo aun estaba por venir y que merecía una oportunidad.

Nos mintieron. ¿Aun les vamos a seguir creyendo?



sábado 30 de mayo de 2009

In the Hall of the Mountain King

En la gruta de la montaña del rey. Una de las suites compuestas por Edvard Grieg para la obra de Henrik Ibsen "Peer Gynt" y seguramente la más popular de todas.






viernes 29 de mayo de 2009

El alfa y la omega. Comparaciones odiosas

Es esta la segunda vez que Benjumea se convierte en el protagonista de la bitácora. Pero lo que se ha publicado ayer creo que lo merece. En un artículo de la revista editada por el arzobispado de Madrid, su redactor jefe, tras pedir anticipadas disculpas por frivolizar con el tema de la violación, se plantea si cabe o no sacarla del código penal.

Es dificil seguir la argumentación de este hombre, pero viene a ser algo así: Si se desacraliza el sexo y éste se convierte en una actividad lúdica más, entonces la violación debería formar parte de las reglas del juego. Que la violación forme parte de las reglas del juego no es deseable, luego el sexo no debe ser desacralizado.

("Cuando se banaliza el sexo, se disocia de la procreación y se desvincula del matrimonio, deja de tener sentido la consideración de la violación como delito penal", dice Benjumea a modo de conclusión)

La forma lógica anterior es lo que se denomina modus tollens y es, formalmente, impecable: si una cosa A implica otra cosa B y rechazamos B, no nos queda más remedio que rechazar A.

El problema es que para que el modus tollens funcione la implicación ha de ser correcta, y la que Benjumea nos trae... bueno, demuestra más su imaginación que su rigor, por decirlo con suavidad. Para intentar hacerla creíble, tiene que decir cosas como esta:

¿No debería equipararse [la violación] a otras formas de agresión, como si, por ejemplo, obligáramos a alguien a divertirse durante algunos minutos?

Hombre, no creo que por lo general se diviertan mucho quienes son objeto de violación. Si se quiere comparar la violación con otras formas de agresión, yo sugeriría la tortura: una violación se parece más a una tortura que a, por ejemplo, contar chistes a alguien que no los quiere oír.

¿Que si comparamos la violación con la tortura su argumentación se cae? Mala suerte, señor Benjumea. Hasta otra ocasión.

jueves 28 de mayo de 2009

Contra los magufos y la mentira

Me han dicho en varias ocasiones que soy muy duro con los magufos; practicantes de reiki, homeópatas, y demás creyentes de lo que eufemísticamente podríamos llamar "una serie de explicaciones de fenómenos que se desarrollan alternativamente a los cauces científicos habituales". Muchas son las acusaciones que me hacen al respecto, desde que adolezco de excesivo "cientificismo" hasta que en el fondo lo que pretendo es reinstaurar la inquisición e iniciar una quema de brujos. Esa acusación es excesiva, me conformaría con que los más perniciosos fueran a la cárcel.

Quiero sin embargo destacar uno de los argumentos que se me dan al respecto por ser aparentemente más razonable que los demás: si determinadas prácticas tienen efectos beneficiosos, ¿por qué preocuparse por el rigor con que se presenten? ¿Qué importancia tiene hacer hincapié en que tales efectos se deban a la sugestión? lo importante son los efectos.

Ciertamente, si estas prácticas funcionan, es solo por sugestión. Nunca veremos a un magufo trabajando en un taller mecánico de coches, por ejemplo. Es muy difícil convencer a un motor de que debe funcionar bien si no lleva aceite. Sin embargo, sí los vemos en "talleres de personas". Y es que, efectivamente, una persona es sugestionable. Si un motor falla es debido a alguna causa material especificable. Si una mente falla, en cambio, puede deberse a multitud de causas imposibles de especificar del mismo modo. A veces, incluso, funciona mal simplemente porque cree que funciona mal. Y este es un punto por el que todos estos brujos encuentran un resquicio en el que apoyarse.

El problema fundamental que yo veo es la mentira. Pocas cosas tengo tan claras como que la mentira es mala. Si se actúa mediante la sugestión, dígase. Que no se creen excusas increíbles que involucren a misteriosas energías cósmicas o a anteriores encarnaciones del alma. "Pero es que si no se utilizan tales excusas se perdería la sugestión, ésta solo actúa si permanece oculta" podrían argumentar los magufos. En realidad los magufos no argumentan así, como mucho lo llegan a insinuar, pero nunca lo reconocen. Sin embargo otros, en virtud de una tolerancia mal entendida o por mala fe (no se atreven a reconocerse como creyentes), sí esgrimen esos argumentos y protegen a los magufos de lo que entienden como un "rigor excesivo".

Y aquí es donde llegamos al fondo de la cuestión. ¿Qué tipo de sociedad queremos?

¿Queremos una sociedad (medicina) oscurantista?

Bueno, entonces adelante. Defiéndanse todas estas prácticas. Permítase incluso que las administraciones públicas las amparen. Más aun, que no se hable, por ejemplo, del efecto placebo. Su mero conocimiento es perjudicial y hace que los placebos funcionen peor. Ahora bien, una vez abierta esta puerta, asúmase la responsabilidad de todos los monstruos que van a entrar por ella. Algunos magufos actúan de buena fe, creen realmente en lo que dicen, pero otros saben perfectamente que no son más que unos estafadores que comercian con la salud ajena, y con esa conciencia actúan. El oscurantismo nos dejaría completamente indefensos frente a ellos. Que no se diga luego “yo es que no quería esto”.

¿Queremos, en cambio, una sociedad (medicina) apoyada en la verdad?

Pues entonces, defiéndase ésta.




Addenda:

Creo que debo corregir algo que no he explicado correctamente. Le he dado demasiado margen a unos supuestos efectos curativos que no son tales. La sugestión puede tener efectos en determinados individuos, pero nunca curará una enfermedad cuya causa sea orgánica. No hará disminuir la actividad de una célula cancerosa, ni aumentará el número de plaquetas en sangre, ni impedirá que el organismo reaccione violentamente frente a un agente externo extraño pero inocuo. Frente a una causa orgánica, nada servirá si no hay algún mecanismo que actue sobre dichos órganos.

Otro caso es el de pacientes con enfermedades imaginarias (hipocondriacos) para quienes el placebo si puede resultar efectivo.

La actitud anímica sí puede influir en la salud general de un individuo, pero ésta no debe confundirse con el efecto de los placebos de diversa índole.

sábado 23 de mayo de 2009

Disfemismos: Inmigración ilegal

Como hemos dicho un poco más abajo, la función del eufemismo es disfrazar la verdad. También lo es la del disfemismo. La diferencia es que mientras en el primer caso se pretende hacer parecer la verdad más agradable de lo que realmente es, en el segundo se pretende exactamente lo contrario: que la verdad parezca peor.

Leyendo hoy la prensa me he encontrado en El Mundo con una expresión muy común, "inmigración ilegal", empleada para referirse a una situación que no es de ilegalidad:

"EL TRIBUNAL Supremo ha reconocido el derecho de asilo en España a una ciudadana nigeriana que fue sometida a una ablación de clítoris y a la que se le impuso un matrimonio forzoso, al considerar que es víctima de una persecución en su país de origen por su propia condición de mujer
(...)

El plausible derecho de asilo queda así pervertido en un coladero para la inmigración ilegal."


Está tan extendido el uso incorrecto de esa expresión que tal vez sea necesaria una aclaración: Si un tribunal, más aun el Tribunal Supremo, reconoce el asilo político, no cabe ya hablar de inmigración ilegal ni siquiera en grado de presunción. ¿Por qué se usa entonces esta desafortunada expresión? Pues parece que el diario El Mundo (el artículo no lleva firma) tiene la intención de incriminar a estos potenciales inmigrantes.

Sin entrar en el fondo de la cuestión y reparando solo en la forma, con la misma intención muy bien podría haberse dicho "indiscriminada" en lugar de "ilegal", claro que habría que especificar que únicamente para el caso de las mujeres, así que la cosa podría quedar en algo así como:

"El plausible derecho de asilo queda así convertido en un coladero para la inmigración femenina indiscriminada"

Pero expresándolo así, posiblemente El Mundo se ganara la desaprobación de sus femeninas lectoras.

domingo 17 de mayo de 2009

Eufemismos: "Interrogatorios extremos"

Hay en la actualidad un debate en Estados Unidos acerca de si son o no legales ciertos usos de los anteriores gobiernos de Bush. Philip Zelikow, miembro del partido republicano cercano a Condoleezza Rice, se ha manifestado recientemente en contra de la legalidad de algo que se ha querido llamar “interrogatorios extremos”.

Sin embargo otros, como el ex vicepresidente Dick Cheney, no parecen muy contentos con que se revelen algunas técnicas empleadas por la CIA para sonsacar información a detenidos. O al menos, pide que ya que salen dichas técnicas a la luz, salgan a la luz también algunos datos que probarían que dichas técnicas de “interrogatorio extremo” son efectivas. Seguramente sabe de lo que habla. Como él dice, en la “guerra contra el terror” (otro eufemismo que daría un buen tema) son necesarias técnicas que, más que tortura, habría que llamar "enhanced interrogation" (interrogatorio subidillo) o “interrogatorio extremo”.

Bush también lo llamó, llevando el eufemismo a la perfección, “un sistema alternativo de procedimientos”, procedimientos “diseñados para ser seguros, para conformarse con nuestros leyes, nuestra constitución, y nuestras obligaciones del tratado”. Lo peor de todo es que tal vez Bush tenga razón y efectivamente tales prácticas sean conformes a sus leyes.

Por supuesto, no deben ser confundidos los interrogatorios extremos con las torturas. Ante la duda, un método inequívoco para distinguirlos es reparar en quién los ejecuta.


lunes 11 de mayo de 2009

Los experimentos de Milgram

Los experimentos de Milgram:

Bibliografía:

domingo 10 de mayo de 2009

Los experimentos de Milgram (III). Experimentos 7 a 18 y observaciones finales

Continuamos comentando el resto de experimentos descritos en "Obedience to Authority: An Experimental View".

  • Experimento 7: Ausencia del director. El director se va después de dar las instrucciones iniciales, dejando solos a profesor y alumno. A partir de entonces la comunicación entre director y profesor se hace por teléfono. A1=20,5%; A2=18,15. Muy acusada disminución de la obediencia. Algunos profesores llegan a engañar al director aplicando a los alumnos descargas inferiores a las “debidas”.
La ausencia física de la autoridad parece ser un factor de mucho peso en la obediencia. Siendo así, la mera presencia militar o policial podría ser suficiente para controlar a la población aun sin necesidad de que tales autoridades hagan uso de su poder.

  • Experimento 8: Mujeres. Se comprueba el resultado del experimento cuando el profesor es una mujer. A1=65%; A2=24,73.
Es de observar que siendo los resultados similares a los obtenidos por los hombres, las mujeres dan sin embargo muestras de una mayor tensión durante el experimento. Tal vez debido a que por un lado las mujeres se muestran más obedientes frente a la autoridad y por otro empatizan más con las víctimas. Ambos factores contribuirían a aumentar la tensión. Sería interesante, como señala Milgram, realizar el experimento con mujeres en el papel de director y de alumno. Probablemente habría una menor obediencia en ambos casos.

  • Experimento 9: Violación del contrato. Hasta ahora el alumno conocía desde el principio las condiciones del experimento y se mostraba conforme, aunque más tarde reclamara salir. Esto dificulta al profesor el abandonar, pues en nuestra sociedad predomina la idea de que han de mantenerse los compromisos adquiridos. En el experimento 9 el alumno dice al principio estar "De acuerdo con entrar, pero con la condición de que me dejen salir si lo pido. Es la única condición". Condición que no se respeta. A1=40%; A2=21,4. Una disminución muy ligera.
  • Experimento 10: En una oficina comercial. Un experimento de aprendizaje en una universidad de prestigio como la de Yale tal vez sea algo demasiado solemne para los voluntarios. ¿Y si se repitiera en unas oficinas corrientes de una ciudad industrial? el resto de condiciones trataron de mantenerse similares. A1=47,5%; A2=20,95. De nuevo tenemos una disminución ligera.
  • Experimento 11: Profesor libre. En este experimento se le da al profesor entera libertad para suministrar las descargas eléctricas que considere oportunas para estudiar el efecto del castigo en el aprendizaje. Milgram tiene aquí la intención de estudiar hasta qué punto el suministrar la descarga máxima pueda deberse a un sadismo innato. A1=2,5%; A2=5,5 (parece pues que los resultados de los demás experimento no cabe atribuirlos al sadismo)
  • Experimento 12: Intercambio de papeles. Ahora es el alumno el que, aunque al llegar a los 150 Voltios da un grito insiste en que quiere continuar el experimento, pero el director pide al profesor que pare. A1=0%, A2=10.
En este experimento todos los profesores pararon en el momento en el que el director lo pidió. Se corrobora la idea de que los deseos del alumno nada tienen que ver en este asunto. "la decisión de aplicar descargas al alumno no depende de los deseos de éste ni de los impulsos benignos o sádicos del profesor, sino del grado en que el profesor está ligado a la autoridad" dice Milgram.
  • Experimento 13: Rol de Director asumido por una persona corriente. Un nuevo actor que se hace pasar por voluntario asume el rol de director, y es el que da las órdenes de proseguir. En este caso el profesor se ve en inmerso en un sistema en el que la "gran autoridad" establece simplemente la situación general, delegando las particularidades en un subalterno que a priori no tendría ninguna autoridad. Este caso tiene una evidente importancia práctica. A1=20%; A2=16,25.
  • Experimento 13a: Un nuevo protocolo sobre el experimento 13. Una vez que el profesor se niega a continuar suministrando descargas, el falso voluntario en el rol de director se dispone enfadado a tomar los mandos del aparato para suministrar él mismo las descargas. De los 16 profesores que llegaron a este punto, todos se opusieron y 5 de ellos llegaron a actuar físicamente para impedir que prosiguiera el experimento. Es de señalar que esta actitud desafiante ni de lejos llegó a verse en el resto de experimentos en los que la autoridad del director estaba clara.
  • Experimento 14: Autoridad como alumno. Para hacer creíble la situación el "alumno" protesta antes de comenzar el experimento y reclama que otro antes que él, el director, por ejemplo, lo realice. El experimentador accede ante la dificultad de conseguir voluntarios para recibir las descargas. El "alumno rebelde" asume entonces el rol de director. A los 150 V el experimentador reclama ser liberado, todos los profesores acceden. A1=0%; A2=10.
  • Experimento 15: Dos autoridades contradictorias. A partir de las descarga de 150 Voltios una autoridad pide que se continúe, la otra dice que no. Ambas autoridades son idénticas. A1=0%; A2=10. Contrasta de nuevo el poder de una autoridad que pide la paralización con el del alumno cuando hace lo mismo.
  • Experimento 16: Dos autoridades, una como alumno. El alumno no se presenta y para poder realizar el experimento una de las autoridades decide asumir el papel. A1=65%; A2=23,5. Parece claro que una vez que la autoridad asume el papel de alumno pierde toda su capacidad de influencia.
El experimento 16 contrasta con los dos anteriores. Parece que la autoridad para ejecutar órdenes reside más en el puesto ocupado dentro del esquema de la situación que en el rango de autoridad designado.

  • Experimento 17: 3 profesores, dos rebeldes. En esta variación hay 3 actores: uno en el papel de “alumno” y otros dos profesores adicionales. El papel de “profesor” es ahora repartido entre tres personas: uno lee las palabras, otro dice si la respuesta del alumno es correcta y un tercero (el único voluntario verdadero) aplica las descargas. El primer profesor rehúsa continuar una vez alcanzados los 150 voltios, teniendo el director que asumir su papel. A los 210 voltios el segundo profesor hace lo mismo. A1=10%; A2=16,45.
En este experimento 17 los índices de obediencia caen por los suelos, pero realmente no dice nada que no sepa cualquier revolucionario, ¿verdad? Parece claro que a la autoridad le interesa mantener apartados del grupo a los rebeldes, pues su actitud se podría acabar contagiando al resto. También el resultado del experimento 16 es importante en este sentido: La autoridad tiene que dar muestras de unidad si quiere ser obedecida. Por contra, debería evitar a toda costa que un grupo opuesto pudiera llegar a constituirse a los ojos de la gente como una autoridad.
  • Experimento 18: un falso voluntario hace el papel de profesor. El auténtico voluntario es relegado a papeles secundarios dentro del experimento, sin tener que realizar él las descargas. A1=92,5%; A2=28,65.
Efectos de la burocracia: se puede conseguir que un ciudadano común coopere en un acto destructivo siempre que no esté directamente implicado. Este último experimento es muy importante en tanto que muestra un modo de actuar muy común por parte de las autoridades. Reservan a cada uno el papel que más se adapte a sus posibilidades dentro de la maquinaria represiva. Aquellos que no son lo bastante obedientes como para participar directamente, pueden sin embargo llevar muy bien a cabo tareas burocráticas relacionadas con la represión (alguien que no sirva para apretar el botón en una cámara de gas, tal vez sí sirva para llevar el papeleo en Auschwitz)

Poco encuentro que objetar a los experimentos tal como están descritos. Si acaso, que algunas de las situaciones no se describen con la suficiente profundidad. Por ejemplo, en el experimento 18 no se explica exactamente en qué consisten las labores del voluntario. Hay sin embargo algunos resultados extraños. Por ejemplo, las condiciones del experimento 5 son aparentemente más duras en todos los sentidos que las del experimento 2, y sin embargo los índices son iguales. Podría ser, como dice Milgram, que lo que diga el alumno no tiene en absoluto ninguna relevancia en el resultado del experimento, pero esta conclusión parece demasiado sorprendente como para aceptarla sin más. Hubiera sido conveniente repetir el experimento 2 en el mismo contexto que el 5.

Por otro lado el resultado de algunos experimentos parece indicar que la autoridad depende del lugar ocupado dentro del esquema general. Así, cuando una autoridad asume el rol de alumno (experimento 16), pierde toda su influencia frente a otra autoridad en el papel de director. Sin embargo otros experimentos dan un resultado diferente: cuando una autoridad en el papel de alumno se enfrenta a una no-autoridad colocada para la ocasión en el papel de director, la autoridad conserva intacto su poder (experimento 14). La autoridad parece residir no únicamente en un status previo, ni únicamente en una posición dentro de la situación general, sino en una combinación de ambas.

viernes 8 de mayo de 2009

El Tango de Roxanne (Moulin Rouge)


Te convertiré en una estrella.